La obesidad NO es una enfermedad de la APARIENCIA
Nadie debe sentir culpa o vergüenza por padecer obesidad
Nadie tiene por qué ser atacado por el tamaño de su cuerpo
La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por un exceso de grasa corporal que
puede perjudicar la salud y favorece el desarrollo de complicaciones médicas a corto, medio
y largo plazo reduciendo significativamente la esperanza de vida.
Es una enfermedad multifactorial y compleja, en donde el tejido adiposo (grasa corporal)
no funciona debidamente y que, a su vez, interactúa con el funcionamiento del cerebro y
demás órganos, en un ambiente que desde muchas perspectivas resulta adverso.
Más de 74 millones de mexicanos padecen obesidad; 3.9 millones de niños y niñas tienen
obesidad o sobrepeso, 8.7 millones de adolescentes y 62 millones de adultos.
Hay más de 100 causas de la obesidad, no se puede simplificar en una sola. La herencia
genética es responsable del 40-75% de todas las causas de la obesidad. Hay más de 130
genes que intervienen en la obesidad, en el eje hambre/saciedad, gasto energético y grasa
corporal. Se puede decir que la genética permite que ocurra la obesidad, pero el ambiente
la desencadena.
Existen respuestas metabólicas que dificultan perder peso o mantener el peso perdido; el
sedentarismo, el difícil acceso a un lugar para hacer ejercicio, las limitaciones físicas, nos
pueden llevar al sedentarismo.
El estrés, la depresión, la ansiedad, impulsividad, consumo de alcohol; mala higiene del
sueño, todos estos padecimientos que van en aumento hoy en día como un problema grave
de salud mental contribuyen a un ambiente obesigénico. Algunas enfermedades,
medicamentos, también pueden influir en el aumento de peso o en la dificultad para perder
grasa.
Tradicionalmente se ha empleado el IMC (kg/m2)) como medida antropométrica para
evaluar la gravedad de la obesidad.
• Grado I (Obesidad leve): IMC 30-34,9
• Grado II (Obesidad moderada): IMC 35-39,9
• Grado III (Obesidad grave): IMC 40-49,9
• Grado IV (Doble obesidad grave): IMC ≥ 50
Sin embargo, no es una medida directa de la grasa corporal, por lo que debe considerarse
una medida de tamaño, pero no de salud. Algunos pacientes pueden presentar un IMC
considerado normal (18,5-24,9 kg/m2) y tener un porcentaje de grasa corporal elevado. No
tiene en cuenta la masa muscular, por lo que subestima la grasa corporal en personas con
obesidad sarcopénica y la sobreestima en aquellas con una mayor masa muscular.
Existen otros parámetros como la relación cintura/altura o técnicas para evaluar la
composición corporal como la bioimpedancia eléctrica que cada vez son más populares y
de fácil acceso que resultan más integrales para diagnosticar adecuadamente la obesidad.
El tratamiento de la obesidad es posible, iniciarlo es una decisión personal. El paciente debe
dejar de sentirse culpable.
El tratamiento del paciente con obesidad debe ser abordado de manera multidisciplinar y
se debe adaptar a las necesidades individuales de cada paciente. Es indispensable un
enfoque integral que incluya el tratamiento médico, farmacológico, cirugía; terapia
nutricional, terapia cognitivo conductual, higiene del sueño, manejo del estrés y
rehabilitación de la microbiota intestinal.
Todos los días podemos hacer algo por nuestra salud: preparar un desayuno, subir por las
escaleras, apreciar el cuerpo y aceptar las diferencias, atender la salud mental, dormir
bien, aprender a manejar el estrés, acudir al médico.
Una reducción modesta del peso corporal puede mejorar la salud y es factible con la ayuda
de profesionales de la salud que entiendan el cuidado de la obesidad. Es importante mirar
más allá de la báscula y centrarse en el panorama general de por qué se está realizando un
cambio. Se debe diferenciar entre buscar tratamiento para la obesidad y el deseo cultural
de la delgadez.
Las “soluciones rápidas” o temporales son atractivas, pero están vinculadas a altas tasas
de recuperación de peso. Por lo tanto, el tratamiento debe durar toda la vida y podemos
aprender a hacerlo sostenible.
La obesidad NO define a la persona, es una enfermedad y puede ser tratada
exitosamente. Busca ayuda.
Nutrióloga Sara Patricia Díaz Tena
Servicio de Diagnóstico y Terapia Nutricional. SEDYTEN. Hospital la luz
BIBLIOGRAFÍA
1. Clinical Practice Guideline on Management of Obesity. 2004
2. Canadian Clinical Practice Guidelines on the Management and Prevention of Obesity in Adults and Children. 2006
3. ARRERA-CRUZ, Antonio et al. Guía de práctica clínica Prevención, diagnóstico y tratamiento del sobrepeso y la obesidad
exógena. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, [S.l.], v. 51, n. 3, p. 344-357, dic. 2016. ISSN 2448-5667. Disponible
en: <http://revistamedica.imss.gob.mx/editorial/index.php/revista_medica/article/view/985>.